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Los mejores del casino II
En el artículo anterior habíamos referido a un grupo de jóvenes que asistidos por los conocimientos que habían adquirido cursando estudios de álgebra y análisis matemático en la Universidad de Harvard, habían hecho saltan la banca en los casinos de Atlantic City.
Siguiendo nuestro recorrido por aquellos que han contribuido a escribir la historia grande de los casinos, esos jugadores cuyo talento descomunal no solo sirvió para hacerles ganar mucho dinero a ellos, sino que también significó el pasaporte a la posteridad merced a la popularidad que sus hazañas significaron en futuros apostadores, ahora vamos a referirnos a otro mito del black Jack.
Un jugador cuyo nombre es posiblemente reconocido por cualquiera que guste de este hermoso y particular juego de casino.
Ken Uston es a quien este artículo está dedicado. Uston fue desde muy temprana edad reconocido como un prodigio matemático. Lo que nadie podía prever era que esa genialidad él la pondría a disposición de su juego de casino preferido, ese juego en el cual las capacidades matemáticas mejor se pueden canjear por dinero a la salida de un casino: el black jack.
Dedicó posiblemente hasta la última gota de energía de su vida a este juego, transformándose entonces en su modo de vida. Transformándose incluso en su vida misma. Uston vivía para y por el black jack, le otorgaba sentido a su mera existencia. Lo desvelaba encontrar la técnica perfecta, la estrategia adecuada.
Ciertamente el black jack es uno de esos juegos en el que apostar se convierte prácticamente en un arte. En dos Libros que escribió Uston publicó los métodos que utilizaba.

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