16th
Voz del Croupier en Casinos II
Dijimos que el número cero abría una instancia diferente a todas las demás cuando en la ruleta salía elegido. Las especificidades que involucra este número, el cual no se encuentra incluido en ninguna de las tres columnas, en ninguna de las tres docenas, en ninguno de los dos colores, ni tampoco en las opciones dicotómicas de par e impar, y de mayor y menor, sobredeterminan que muchos de los apostadores habituales de casino sientan algún tipo de rechazo hacia él.
Sin embargo, una regla particular que podemos encontrar en las ruletas de algunos casinos habilita una consideración particular. Veremos que en algunos casinos, cuando en la ruleta sale el número cero, se considera que todas las apuestas externas que se han realizado en esa mano en esa ruleta quedan “en prisión”. Por lo tanto, no se retira las apuestas, tal como sí se hace con las apuestas fallidas que se hicieron a plenos, semi plenos, cuadros, líneas y calles. Por el contrario, se las deja exactamente en la posición en que estaban las fichas de las apuestas externas.
No se permite a los jugadores que modifiquen la apuesta, pero tampoco se puede considerar que hayan perdido sus fichas aún. Lo que sucede es que se les da una segunda oportunidad. Si en el siguiente giro de la bolilla, es decir, en la siguiente jugada, la apuesta resulta acertada, se la libera, sin por ello considerársela ganadora, por lo que no se la paga. Si la apuesta resulta fallida, la banca se queda con ella.

En relación con la incertidumbre que durante algunos segundos un asistente al