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Descubriendo al Baccarat
Una de las cualidades más salientes del juego de casino que lleva por nombre baccarat es su simpleza, su sencillez absoluta. Lo cual no quiere decir que sea un juego fácil, claro está. Como todo juego de azar, tiene la complejidad que implica predecir, pronosticar hacia dónde irá el azar, para luego colocar nuestra apuesta en el sentido correcto.
El jugador de baccarat, entonces, debe determinar qué apuesta considera que será la más favorable para su futuro en el juego, y luego todo queda en manos del dios azar, encarnado en este caso por el encargado de repartir los naipes.
Solo al final de la mano sabremos cómo ha funcionado la pronosticación que el jugador ha hecho respecto de su suerte, puesto que en el baccarat uno puede suponer que tendrá buena suerte, o que la suerte de uno ha sido mala, y entonces, en este último caso, será mejor que apueste a favor de la banca (algo atípico, que en otros juegos de casino suele no estar presente).
Una versión simpática del baccarat, es aquellas que han dado en llamar mini baccarat. Es muy común encontrar la mini baccarat en los sitios de casino en línea, una versión muy dinámica y entretenida que conserva ucho de la esencia de este juego que se hizo popular en los casinos de Europa como un juego allegado a las cortes europeas. Es un juego en el que suele ponerse en mesa una cantidad de dinero que podría asustar a muchos de nosotros, aunque , claro, siempre hay una mesa que esté a la medida de todos.